Roland Garros 2026 llega con una grieta enorme en el cuadro masculino. Carlos Alcaraz, campeón en 2024 y 2025, no defenderá su corona por una lesión de muñeca. La organización del torneo confirmó su baja, y el cuadro principal arrancará el domingo 24 de mayo.
Eso cambia mi lectura por completo. Sin Alcaraz, ya no hablamos de un duelo directo entre los dos grandes dominadores de la era actual. Hablamos de una pregunta más incómoda: ¿quién tiene tenis, físico y cabeza para incomodar a Jannik Sinner en París?
Mario Canalejo
Sinner parte como favorito lógico. Es número uno del ranking ATP, ganó Montecarlo ante Alcaraz y luego arrasó a Alexander Zverev en la final de Madrid. De hecho, en Madrid se convirtió en el primer jugador en ganar los cuatro primeros Masters 1000 de la temporada.
Pero, como bien sabemos, los fanáticos de las apuestas en Roland Garros aquí no solo se premia al que llega mejor. Premia a quien sobrevive a siete partidos en tierra batida, con viento, bolas altas y presión acumulada.
Casper Ruud
El rival que no hace ruido
Casper Ruud es el primer nombre que miro si busco un aspirante a hacer daño. No tiene el aura de Sinner ni la potencia de Alcaraz, pero en tierra batida sabe construir puntos con paciencia. Eso en París vale muchísimo.
Su problema es evidente: Sinner le tiene tomada la medida. Antes de la final de Roma, el italiano llegaba con un 4-0 en el cara a cara y sin perder un set ante él. Aun así, el propio Sinner admitió que Ruud estaba jugando mucho mejor y esperaba un partido duro.
Mi lectura es clara. Ruud necesita un partido largo, lento y táctico. Si consigue cargar mucho sobre el revés de Sinner y evita intercambios planos a media pista, puede convertir el duelo en una prueba de resistencia.
No le veo ganando fácil a los favoritos. Pero sí le veo como el rival que puede llevarles a cinco sets.
Mario Canalejo
Alexander Zverev
Peligroso si manda con el saque
Zverev llega con una etiqueta incómoda. Está arriba en el ranking, es número tres ATP, pero la final de Madrid contra Sinner dejó fuertes dudas en el aire. Perder 6-1 y 6-2 en 57 minutos contra tu principal rival pesa mucho.
Aun así, yo no lo descartaría. En Roland Garros, su saque y su revés a dos manos pueden sostenerle incluso en días espesos. Cuando mete alto porcentaje de aces, reduce el desgaste y evita defender demasiado lejos de la línea.
La clave está en su agresividad. Si Zverev se queda esperando errores, Sinner le va a comer pista. Si entra decidido, golpea profundo y sube la velocidad con el paralelo, tiene herramientas para ganar.
No es mi tapado favorito, pero sí es uno de los pocos con potencia suficiente para sacar al italiano de su zona cómoda.
Novak Djokovic
Menos favorito, nunca irrelevante
Djokovic ya no entra en París con la superioridad de otros años. Eso es evidente. Ahora, para mí sería un error tratarlo como un figurante. El ranking aún lo sitúa entre los cuatro primeros del circuito, y su capacidad para leer partidos grandes sigue siendo especial.
La pregunta no es si puede jugar bien. La pregunta es si puede sostener dos semanas al máximo nivel. En tierra, cada ronda te carga las piernas. Cada peloteo largo te obliga a negociar con el cuerpo.
Dato útil
Si llega fresco a la segunda semana, Djokovic puede ser peligrosísimo. No necesita dominar todos los intercambios. Le basta con ensuciar el ritmo, variar alturas y convertir el partido en un examen mental.
El cuadro femenino está más abierto
En mujeres, el escenario me parece todavía más interesante. Aryna Sabalenka llega como número uno, seguida por Elena Rybakina, Iga Swiatek y Coco Gauff. Es decir, hay jerarquía, pero no hay una favorita intocable.
Gauff defiende el título tras ganar Roland Garros 2025 ante Sabalenka. Swiatek sigue teniendo una relación histórica con París, donde ganó en 2020, 2022, 2023 y 2024. Pero los antecedentes de este año han abierto la puerta a una amenaza muy seria.
Esa amenaza es Elina Svitolina.
Elina Svitolina
La outsider más peligrosa
Svitolina acaba de ganar en Roma derrotando a Gauff en la final. Antes, también superó a Rybakina y Swiatek. Eso no es una racha. Es consagración batiendo a rivales directas.
Yo la veo como la jugadora que puede romper el torneo si el cuadro le acompaña. Defiende bien, compite cada punto y ahora está golpeando con más decisión. En tierra, esa mezcla hace daño.
Su gran virtud es que no se desordena. Puede perder un set, sufrir con el saque o ceder pista, pero rara vez regala el partido. En Roland Garros, donde muchas favoritas cargan con presión extra, esa estabilidad es una ventaja enorme.
Mirra Andreeva y Jasmine Paolini
Dos amenazas distintas
Mirra Andreeva es otro perfil que me interesa mucho. La WTA la sitúa dentro del top 10, y su tenis tiene algo que incomoda en tierra: cambia alturas, acelera sin avisar y no se asusta en escenarios grandes.
No la pongo como favorita porque todavía necesita gestionar mejor los tiempos de partido largos. Pero si entra en ritmo, puede eliminar a cualquiera en octavos o cuartos.
Jasmine Paolini es otra alternativa a considerar. No te aplasta, pero te obliga a jugar siempre una bola más. En París, eso puede desesperar a pegadoras como Sabalenka o Rybakina si el día se vuelve pesado.
Mi lectura final
En hombres, Sinner es el rival a batir. Sin Alcaraz, el cuadro pierde la amenaza natural. Para mí, Ruud es el candidato más incómodo, Zverev el más explosivo y Djokovic el más peligroso si llega entero a la segunda semana.
En mujeres, Gauff defiende la corona, Sabalenka lidera el ranking y Swiatek tiene historia en París. Pero si tengo que señalar a una jugadora capaz de destronar a las favoritas a considerar en tus apuestas online, elijo a Svitolina. Viene de ganar a las grandes y es capaz.